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100 _aMuñoz, Gabriela
_eautor
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245 _aReportaje. Esto le pasa a tu cerebro cuando ves una película /
_cGabriela Muñoz
260 _aMéxico:
_bCineteca Nacional,
_bConsejo Nacional para la Cultura y las Artes CONACULTA,
_c2014
300 _apáginas 12-15
520 _aSe asegura, de manera un tanto cierta y un tanto supersticiosa, que la experiencia de ver películas en una sala a oscuras es inigualable. Recientemente se ha encontrado evidencia que apunta a que nuestros cerebros se sincronizan cuando vamos al cine. Quizá esto dé pruebas para sustentar una intuición compartida por muchos espectadores. Cada vez que entras a una sala de cine y te sientas a ver una película de tu elección, te preparas para adentrarte en un mundo diferente, viajar en el tiempo o tomar un vuelo exprés a Saturno para maravillarte con sus coloridas auroras boreales y anillos. Al apagarse la luz de la sala e iniciar la imagen en la pantalla, tu cerebro recibe una señal que le indica que ha llegado el momento de centrar toda la atención en la pantalla grande. Esta especie de pacto entre tu cerebro y la película ha sido fuente de fascinación y asombro para los neurocientíficos, quienes desde principios de la década de 2000 han echado mano de nuevas tecnologías para tratar de descifrar qué pasa en el cerebro humano cuando vemos imágenes en movimiento. Pero, tal vez aún más importante, estos investigadores también se han cuestionado si los cerebros de todos los espectadores reaccionan igual al ver una imagen en movimiento y si el tipo de reacción cambia según el tipo de película o el lugar donde se ve. Las películas –y los videos y series de televisión– son estímulos multidimensionales, altamente complejos que el cerebro debe codificar para entender el mensaje. Las imágenes, la música, los rostros de los actores, el color –o la falta de– el movimiento, el contenido, los diálogos, cada parte que conforma la película captura la atención de nuestros cerebros, logrando que diferentes regiones se activen para darle sentido a todo lo que sucede en la pantalla. En 2004, Uri Hasson, psicólogo y neurocientífico de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, reunió a un grupo de 45 voluntarios para medir cómo es que el cerebro humano responde ante estímulos visuales. Hasson y su equipo de investigadores también querían saber si hay diferencias entre cómo reacciona el cerebro al cine y a otro tipo de imágenes en movimiento. Para este estudio, Hasson utilizó resonancia magnética funcional –una técnica que mide los cambios en la distribución de sangre oxigenada en las distintas regiones cerebrales durante y después de realizar una tarea determinada– para medir en tiempo real la respuesta de los voluntarios al ver los primeros 30 minutos del western El bueno, el malo y el feo (Il buono, il bruto, il cattivo, Sergio Leone, 1967), el capítulo “¡Bang! Estás muerto” (“Bang! You’re Dead!”, 1961) de la serie de televisión Alfred Hitchcock Presenta (Alfred Hitchcock Presents, 1955-65) y un capítulo del programa de televisión Curb Your Enthusiasm (2000-11), creado por Larry David. Los resultados de la resonancia magnética funcional revelaron que los tiempos de respuesta de las diferentes áreas del cerebro que componen la corteza cerebral fueron bastante similares en todos los espectadores.
546 _aTexto en español
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