TY - GEN TI - Especial No.1. Edward Hopper y el cine. Textos PY - 2012/// KW - Cine KW - Revistas KW - España KW - Publicaciones Seriadas KW - Siglo XX KW - Caimán Cuadernos de Cine KW - Crítica de cine N1 - Un pintor en la era del cine; José Enrique Monterde; Las múltiples relaciones que pueden inventariarse o deducirse entre el cine y la pintura de Edward Hopper tienen como base de partida la asumida cinefilia del pintor, su interés por los espacios propios de las proyecciones cinematográficas y el reflejo que todo ello tiene en los temas y motivos de su pintura; Viajes de ida y vuelta /; Fèdéric Maire.; Páginas 10-12; Edward Hopper iba encantado al cine y no ocultaba su pasión por el séptimo arte. "Cuando no conseguía pintar", decía, "iba al cine durante una semana o más". Podemos percibir en su trabajo sobre la luz, la escenografía, la posición de los cuerpos y los puntos de vista una estrecha relación entre su trabajo pictórico y el cine de Hollywood de los años veinte, treinta y cuarenta; El cinema según Hopper : in memoriam : Omar Calabrese.; Santos Zunzunegui.; Páginas 14-17; Más allá de cualquier imitativa reproducción iconográfica, las corrientes subterráneas que comunican al cine con la pintura de Edward Hopper se muestran tan polivalentes y fructíferas como inesperadas en algunos ejemplos de provechosa transmutación.; Hopper y el cine musical; Áurea Ortiz; Páginas 20-22; Nada más lejos de la pintura de Edward Hopper que los frívolos musicales que Hollywood ofreció en los años treinta a una población sumida en una profunda crisis; La esencia de lo americano /; Jean-Loup Bourget ; Páginas 23-25; La afinidad entre la pintura de Hopper y el cine americano es hoy un lugar común. Muchos cuadros del pintor se ha convertido en "iconos" de América, de su espacio y su arquitectura.; Nighthawks : y el cine negro; Erika Doss.; Páginas 26-28; Edward Hopper era un gran aficionado al cine. Como le dijo a un amigo en los años treinta, "cuando no estoy de humor para pintar, voy al cine durante una semana o màs". ¡Me doy un atracón periódico de cine! No sorprende pues que las películas se abrieran camino hasta sus cuadros - en escenas de espectadores ya acomodadores como The balcony (1928), New York movie (1938) o Intermission (1963) - y en cuadros que semejaban las películas populares que había visto. ER -