TY - GEN AU - Gómez, Santiago Andrés TI - Queda la telaraña [FCM] / PY - 2007/// CY - Medellín : PB - Revista Kinetoscopio, KW - Fondo Carlos Mayolo KW - Textos Fondo Carlos Mayolo KW - Donación Carlos Mayolo : 2018 (Beatriz Caballero) KW - jamgz-2019 N1 - Colección Carlos Mayolo donada por Beatriz Caballero en el 2018. Texto (artículo de revista).; Tiene dos versiones la de Kinetoscopio (4 hojas) y la de la pagina WEB (8 hojas) N2 - Es necesario aclarar, antes de continuar este examen a lo sustancial de la obra de Mayolo, que éste ya había hecho cine antes de dirigir a dúo con Ospina, como lo hizo después, y que incluso en los intervalos entre algunos filmes de la pareja aquél realizó cortometrajes ciertamente significativos en su carrera, como La hamaca o Rodilla negra, por ejemplo. Pero aquí nos estamos ocupando de películas que trasluzcan una peculiar visión del mundo que muchos de sus trabajos no permiten entrever por más esfuerzo que uno haga y así hayan sido cortados por una misma tijera. Al contrario, son sólo algunos los que delatan una u otra de las tendencias especiales del autor, y entre ellos no incluyo momentos de exclusivo aprendizaje como La hamaca, ni filmes de encargo como Quinta de Bolívar y ni siquiera Cali, cálido calidoscopio o cualquiera de aquellos que sólo hablan de tal o cual interés temático. Después del fracaso de Angelita y Miguel Ángel, Caicedo no volvió a intentar dirigir cine y Mayolo, en cambio, siguió campante y como si nada. Siguió haciendo documentales, realizó La hamaca –su primera obra de ficción, la cual tuvo nacionalmente un relativo éxito al conquistar un premio nacional de cortometraje-, y en 1975 filmó con Ospina Asunción, un corto que supera con creces cualquier cosa que uno de los dos hubiera hecho antes y que fue casi inmediatamente seguido por otro con el cual hace una pareja deslumbrante: Agarrando pueblo. Puede haber objeciones de parte de los fanáticos de Carne de tu carne y La mansión de Araucaima, pero yo me atrevo a decir que Asunción y Agarrando pueblo son, con respecto a Mayolo, lo mejor que éste hiciera nunca: un par de pequeñas obras maestras que arden en el torbellino de la conflagración social que celebran con diabólica sobriedad. Luego de dirigir con María Emma Mejía un prestigioso mediometraje que nunca he visto (Bienvenida a Londres), y de hacer un maravilloso papel como matón asalariado en Pura sangre, de Ospina, Mayolo realizó Carne de tu carne, su primer largo, en el que se aprecia perfectamente el nudo de su sensibilidad desesperada. Carne de tu carne es el retrato que Mayolo hace de su persona, de su generación y de su clase, como lo serán más tarde La mansión de Araucaima y el mediometraje Aquel 19. En estas películas la inocencia juvenil no sobrevive a los monstruos seculares de la tradición que heredan y que, cuando no alimentan degenerándose ellos mismos –como en Carne de tu carne-, sólo pueden rechazar matándose. La emancipación no es posible para los herederos de ese poder económico, sexual o doméstico que ellos sufren inopinadamente y más que nadie porque aunque no lo reconocen, lo encarnan; Texto publicado originalmente en la revista Kinetoscopio número 78 de junnio - septiembre de 2007 bajo el título de: Mayolo ha muerto, queda la telaraña. Este artículo ha sufrido cambios en el título y en el epigrafe ER -