TY - GEN AU - Geijerstam, Eva Af TI - Mujeres en el cine sueco: : La lucha por la visibilidad / SN - 1887-7494 PY - 2011/// CY - Madrid : PB - Caiman Ediciones, KW - jamgz2017-09 KW - Cine KW - Revistas KW - España KW - Madrid KW - Publicaciones Seriadas KW - Cine sueco KW - Película cinematográfica KW - Crítica e interpretación KW - Nuevo cine sueco KW - Cineastas suecos KW - Mujeres y cine KW - Suecia KW - Cine de mujeres KW - Cahiers du cinema: España especial No. 14 N2 - Todavía hoy en día los presupuestos para las películas realizadas por mujeres son mucho menores que los destinados a las películas dirigidas por hombres. La pionera entre las cineastas suecas se llamaba Anna Hoffman-Uddgren. Se la conocía como “la reina del entretenimiento de Estocolmo” cuando el siglo XIX se convertía en el XX. Tengo que empezar con ella, porque el misterio que permanece sin resolver es: ¿por qué dejó de hacer películas…? Era extremadamente creativa: fue artista de variedades, cantante y directora del popular teatro de revista Kristallteatern. Más tarde se hizo actriz, guionista y madre de seis hijos en su matrimonio con el también guionista, poeta y periodista Gustaf Uddgren. ¿Quizá la maternidad le exigía demasiado tiempo como para continuar su trabajo de directora, y la forzó a limitarse a actuar en un par de películas en los años veinte? No sería la primera vez en la historia que una mujer tiene que renunciar a su trabajo artístico en beneficio de su familia. ¿O quizá las películas no vendían lo suficiente, mientras la industria crecía y se desarrollaba? ¿Quizá el fructífero intercambio entre todos los campos del “entretenimiento” llegó a su fin en aquel mismo momento…? Lo cierto es que Anna Hoffman-Uddgren no era la única mujer en activo en aquellos primeros años del cine sueco. Había otras directoras: Pauline Brunius hizo seis películas y Karin Swanström siete filmes en los años veinte. La escritora y premio Nobel Selma Lagerlöf adaptó su propia novela en el guion de Körkalen (The Phantom Carriage) en 1921, que se convirtió –con Victor Sjöström como director– en un clásico inmortal. Ester Julin adaptó también a Lagerlöf con Karin Ingmarsdotter (1920), igualmente dirigida por Sjöström. Pauline Brunius acabaría convirtiéndose en directora del Royal Dramatic Theatre en Estocolmo. Swanström fue jefa de producción en la Svensk Filmindustri durante los años más activos de la compañía. Pero, ¿dirigir películas? Nunca ER -