Texto recuperado: El sentimiento de la historia /
Pier Paolo Pasolini
- México: Cineteca Nacional, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes CONACULTA, 2014
- páginas 33-36
Cuando Pasolini le escribe a Lizzani, contestándole su “carta abierta”, ya ha realizado Accatone (1961), película sobre un marginado social, filmada frecuentemente con cámara en mano, ocupando música de Bach y utilizando a gente cualquiera como actores. También ha rodado Mamá Roma (Mamma Roma, 1962), sobre una prostituta (Anna Magnani) y su hijo, situados en un ambiente como el de su filme anterior, los sórdidos suburbios romanos; en esta ocasión ocupa música de Vivaldi. Las dos cintas dan cuenta de martirios, agonías y tragedias. Obsesionado, como todo marxista del siglo XX, por la historia, Pasolini pertenece a la época en que se especulaba por un tiempo mejor por venir (porvenir). El poeta, ensayista, novelista y crítico, sabe que todo tiempo es tiempo presente, no importa si hay una incomprensión desordenada de la temporalidad; y quizá por ello, también ha dirigido Uccellacci e uccelline (1966), la fábula en la que están involucrados un viejo, un muchacho y un cuervo hablador y engreído que todo lo comenta hasta que es comido, en una especie de road movie, que se da tiempo para mostrar el funeral de Palmiro Togliatti, secretario general del Partido Comunista Italiano desde 1927 hasta el día de su muerte, en 1964. Sin embargo, a Pasolini no sólo le interesa narrar sobre los otros, sino también sobre él mismo. En Edipo, el hijo de la fortuna (Edipo Re, 1967), mientras recrea la tragedia clásica de Sófocles –tema caro para el psicoanálisis– aparece hablando en el prólogo y en el epílogo en tiempos actuales. En Teorema (1968), escandaliza al plantear que la humanidad sólo puede salvarse a través de la felicidad del sexo, proporcionado por un visitante, cual Cristo redentor. En Porcile (1969) plantea una doble provocación, un personaje es antropófago y el otro ama a los cerdos. Y en Medea (1970), hace referencia a rituales religiosos, es decir, a rituales culturales. Pier Paolo Pasolini se preguntaba en un poema, “Oración de encargo”, «¿No soy el último en realizar los ritos, resumidos en síntomas que sólo tienen significación para quienes comprenden?». Recuperamos este breve texto, dando cuenta de que muchos de los escritos de Pasolini estaban inmersos en la poesía, la música, el teatro, la antropología, el lenguaje del cine, la historia.
Texto en español
2007-3895
jamgz2017-09 Pasolini, Pier Paolo 1922-1975 Lizzani, Carlo 1922-2013
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