TY - GEN AU - Albarrán Torres, César TI - Crítica: : The Master: Todo hombre necesita un guía de Paul Thomas Anderson / SN - 2007-3895 PY - 2013/// CY - México: PB - Cineteca Nacional, , Consejo Nacional para la Cultura y las Artes CONACULTA, KW - jamgz2017-08 KW - Anderson, Paul Thomas KW - Cine KW - Revistas KW - México KW - Publicaciones Seriadas KW - Critica cinematográfica KW - Revista KW - Cine norteamericano KW - Película cinematográfica KW - Crítica e interpretación KW - Cine estadounidense KW - Películas cinematográficas KW - The Master: Todo hombre necesita un guía KW - Icónica No. 4 N2 - Texto crítico de la película norteamericana The Master: Todo hombre necesita un guía (2012), dirigida por Paul Thomas. Nos encontramos frente a un clásico estadounidense, un filme construido con paciencia y destreza por un relojero llamado Paul Thomas Anderson. Como en el resto de su obra, nuestro auteur explora aquí algunos de los conflictos propios de aquel país y su cine, como la búsqueda de la identidad, los mecanismos de la fortuna y el culto a la celebridad.Primero las olas del Pacífico. Sobre la pantalla aparece la cara de un soldado ensombrecida por un casco pesado, sus pómulos marcados bajo la piel ajada; luego el hombre trepado en una palmera y vertiendo alcohol en un coco, fornicando con una figura femenina hecha de arena, bebiendo gasolina, masturbándose bajo el sol tenaz. Es el paraíso de los desolados. Hay otros hombres que practican lucha grecorromana sobre la playa. Todo lo vemos en tomas amplias en que cada fotograma es una estampa costumbrista de mediados del siglo XX. La música de Jonny Greenwood (miembro de Radiohead) se funde con los sonidos incidentales (el machete arremetiendo contra el coco, el clamor de las mareas) para completar un retablo audiovisual que se antoja a la vez íntimo y épico (Anderson y su director de fotografía, Mihai Malaimare Jr., experimentaron con un formato de 70mm. The Master es un filme enigmático y de difícil digestión cuyos mecanismos narrativos y audiovisuales salen a relucir tras una segunda o tercer visita. Es también el filme más logrado de Paul Thomas Anderson, tal vez el mayor director estadounidense desde la efer-vescencia creativa de la década de 1970, aquella que vio consolidarse las voces de Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, John Cassavetes y Peter Bogdanovich. En temática y forma, su linaje fílmico inmediato se extiende precisamente desde los filmes de este cuarteto, realizados en una época en que la vorágine hollywoodense aún permitía la experimentación y se encontraba en el proceso de cimentar un lenguaje cinematográfico que mezcla las tragedias íntimas y los lienzos épicos ER -