Informe Cine japonés independiente /
Terutarô Osanaï
- Madrid : Caiman Ediciones, 2011
- páginas 63-66
Camioneros, obreros agrícolas, vigilantes o reporteros de bodas. En Japón, los realizadores independientes más prometedores luchan desde la precariedad por hacer oír su voz. La crisis global del país y la del cine en particular obliga a la autoproducción y la autodistribución de unas cintas que obtienen aún escasa repercusión internacional.
Naturalmente dichos filmes eran distribuidos por compañías independientes, la más importante de las cuales era la ATG (Art Theatre Guild), una filial de la Toho Towa. Durante los sesenta y setenta, la ATG fue la responsable de casi todos los mejores títulos japoneses. Sólo era propietaria de un teatro, el Shinjuku Bunka, y su sótano anexo el Teatro Scorpio, donde se congregaban los jóvenes críticos y directores independientes. Oshima, Yoshida o Shinoda no sufrieron ninguna censura o restricción en las que fueron sus mejoras obras con la ATG.
Texto en español
1887-7494
jamgz2017-08
Cine--España--Revistas Cine--Madrid--Revistas Publicaciones Seriadas--España Publicaciones Seriadas--Madrid Critica cinematográfica--Revista--España Critica cinematográfica--Revista--Madrid Critica cinematográfica--Publicaciones Seriadas--España Critica cinematográfica--Publicaciones Seriadas--Madrid Cine japonés--Película cinematográfica--Crítica e interpretación Cine independiente--Película cinematográfica--Crítica e interpretación