Mi nombre es Michael Caine
Tipo de material:
ArtículoDetalles de publicación: 2005Descripción: p. 4-5Tema(s):
En: Kinetoscopio No. 72 (2005)Periodicidad : TrimestralResumen: Durante más de diez años, forzado por la necesidad, Michael Caine -quien por esos días se llamaba Michael Scott- estuvo varias veces a punto de abandonar su carrera como actor. Si se hubiera rendido, habría retomado, quizá, la vida a la que estaba destinado como hijo de una familia obrera de la zona más pobre y decaída del sur de Londres: limpiador de pescado (como su padre), empleado doméstico (como su madre), o portero nocturno de burdel (como llegó a ser durante algunos meses de desesperación). Si se hubiera rendido, nadie recordaría su cara, y su única imagen cinematográfica, borrosa, inexistente, sería la de un montón de papeles desteñidos que desempeñó como extra en películas de segunda clase: un policía parado en una esquina, un grandulón mudo con mirada de idiota, un mensajero que atraviesa la calle.
No hay ítems correspondientes a este registro


