GRAN ANGULAR:
GRAN ANGULAR: Abbas Kiarostami
- Madrid : Caimán Ediciones, 2016
- páginas 24-43
Testimonio de Victor Erice, cineasta con quien Abbas Kiarostami mantuvo una reveladora correspondencia de cartas video.
Las películas de Abbas Kiarostami permitieron hablar de un arte del presente que venía a establecer una nueva comunión entre el documental y la ficción.
Para Abbas Kiarostami la tarea esencial no era la de inventar o fabricar la belleza, sino la de descubrirla en el mundo ; es decir, la de revelarla y darla a ver. La vida y nada más: In memoriam: Abbas Kiarostami (1940-2016) /
Víctor Erice. páginas 24-28 En la obra de Abbas Kiarostami, para comprender la imagen es preciso sacar a la luz todos los dispositivos que utiliza el medio cinematográfico a fin de poder capturar la verdad escondida.
El espectro del cine de Roberto Rossellini no tardó en aparecer y Abbas Kiarostami fue considerado como su digno sucesor.
La herencia de Rossellini /
Angel Quintana Morraja. páginas 30-31. Algunas reflexiones sobre un plano en un film de Abbas Kiarostami. El plano pertenece a A través de los olivos, tercera parte de una constelación de films que el cineasta iraní Abbas Kiarostami inició con ¿Dónde está la casa de mi amigo? y continuó con La vida y nada más/Y la vida continúa. En ¿Dónde está la casa de mi amigo?, el pequeño Ahmad se escapa de su hogar, empeñado en devolverle a su compañero de clase el cuaderno que se llevó por equivocación. En La vida y nada más, el supuesto director de ese primer film regresa a la región del rodaje, destruida por un terremoto, enarbolando la foto de Ahmad en el afiche promocional de ¿Dónde está la casa de mi amigo? y preguntando a todo el mundo por el paradero de los niños que protagonizaron la película. Por su parte, A través de los olivos se presenta como un falso documental que registra algunos momentos de la filmación de La vida y nada más: Keshavarz, que dice ser el realizador de ese segundo film, observa cómo un joven iletrado intenta seducir a la muchacha con quien comparte algunas escenas.
Documental y ficción aparecen conectados como a través de un anillo de Moebius: la narración es el resultado de una contaminación que cuestiona su verosimilitud. La mirada precaria /
David Oubiña. páginas 32-41. Entre 2001 y 2008, Abbas Kiarostami abrió una nueva etapa de su filmografía y desarrolló una amplia serie de proyectos que navegaban entre el cine, el videoarte y las instalaciones museísticas, así como también la fotografía. El lugar del espectador /
Jaime Pena. páginas 42-43.
Con la muerte de Abbas Kiarostami desaparece uno de los pocos creadores verdaderamente grandes de la historia del cine.
Kiarostami abrió a finales de los años ochenta y principios de los noventa del siglo pasado nuevos y revitalizadores caminos para un cine que, en aquel momento, parecía asfixiado por la exuberancia autorreferencial y por el ensimismamiento formalista de la posmodernidad. Limpió su cámara de adherencias, despojó a sus imágenes de servidumbres heredadas y frotó nuestros ojos con la textura de lo real, pero no para proponer un nuevo paradigma neorrealista, sino para hacernos reflexionar y para interrogarse a sí mismo sobre la naturaleza de las imágenes a través de un cine “fundado en la reeducación de la mirada”, como dice Víctor Erice.
Kiarostami ya se ha ido y nos deja una herencia inagotable, a la que habrá que volver una y otra vez. Abbás Kiarostamí fue un director de cine, guionista, productor y fotógrafo iraní, considerado uno de los más influyentes y controvertidos del Irán postrevolucionario y uno de los más consagrados directores de la comunidad cinematográfica internacional. Cineasta activo a partir de 1970, Kiarostami había participado en más de cuarenta películas, entre cortos y documentales. Alcanzó gran éxito de crítica para dirigir la trilogía de Koker (1987-1994), Primer plano (1990), El sabor de las cerezas (1997) - que fue galardonado con la Palma de Oro en el Festival de Cannes de ese año - y El viento nos llevará (1999). En sus últimos trabajos, Copia Certificada (2010) y Como alguien en el amor (2012), filmó por primera vez fuera de Irán: en Italia y Japón, respectivamente.
Texto en español
2253-7317
jamgz2018-05
Kiarostami, Abbas 1940-2016
Cine--España--Revistas
Cine--Madrid--Revistas
Publicaciones Seriadas--España
Publicaciones seriadas--Madrid
Critica cinematográfica--Revista--España
Critica cinematográfica--Revista--Madrid
Critica cinematográfica--Publicaciones seriadas--España
Critica cinematográfica--Publicaciones seriadas--Madrid
Cine iraní--Película cinematográfica--Crítica e interpretación
Caimán cuadernos de cine No. 52
Testimonio de Victor Erice, cineasta con quien Abbas Kiarostami mantuvo una reveladora correspondencia de cartas video.
Las películas de Abbas Kiarostami permitieron hablar de un arte del presente que venía a establecer una nueva comunión entre el documental y la ficción.
Para Abbas Kiarostami la tarea esencial no era la de inventar o fabricar la belleza, sino la de descubrirla en el mundo ; es decir, la de revelarla y darla a ver. La vida y nada más: In memoriam: Abbas Kiarostami (1940-2016) /
Víctor Erice. páginas 24-28 En la obra de Abbas Kiarostami, para comprender la imagen es preciso sacar a la luz todos los dispositivos que utiliza el medio cinematográfico a fin de poder capturar la verdad escondida.
El espectro del cine de Roberto Rossellini no tardó en aparecer y Abbas Kiarostami fue considerado como su digno sucesor.
La herencia de Rossellini /
Angel Quintana Morraja. páginas 30-31. Algunas reflexiones sobre un plano en un film de Abbas Kiarostami. El plano pertenece a A través de los olivos, tercera parte de una constelación de films que el cineasta iraní Abbas Kiarostami inició con ¿Dónde está la casa de mi amigo? y continuó con La vida y nada más/Y la vida continúa. En ¿Dónde está la casa de mi amigo?, el pequeño Ahmad se escapa de su hogar, empeñado en devolverle a su compañero de clase el cuaderno que se llevó por equivocación. En La vida y nada más, el supuesto director de ese primer film regresa a la región del rodaje, destruida por un terremoto, enarbolando la foto de Ahmad en el afiche promocional de ¿Dónde está la casa de mi amigo? y preguntando a todo el mundo por el paradero de los niños que protagonizaron la película. Por su parte, A través de los olivos se presenta como un falso documental que registra algunos momentos de la filmación de La vida y nada más: Keshavarz, que dice ser el realizador de ese segundo film, observa cómo un joven iletrado intenta seducir a la muchacha con quien comparte algunas escenas.
Documental y ficción aparecen conectados como a través de un anillo de Moebius: la narración es el resultado de una contaminación que cuestiona su verosimilitud. La mirada precaria /
David Oubiña. páginas 32-41. Entre 2001 y 2008, Abbas Kiarostami abrió una nueva etapa de su filmografía y desarrolló una amplia serie de proyectos que navegaban entre el cine, el videoarte y las instalaciones museísticas, así como también la fotografía. El lugar del espectador /
Jaime Pena. páginas 42-43.
Con la muerte de Abbas Kiarostami desaparece uno de los pocos creadores verdaderamente grandes de la historia del cine.
Kiarostami abrió a finales de los años ochenta y principios de los noventa del siglo pasado nuevos y revitalizadores caminos para un cine que, en aquel momento, parecía asfixiado por la exuberancia autorreferencial y por el ensimismamiento formalista de la posmodernidad. Limpió su cámara de adherencias, despojó a sus imágenes de servidumbres heredadas y frotó nuestros ojos con la textura de lo real, pero no para proponer un nuevo paradigma neorrealista, sino para hacernos reflexionar y para interrogarse a sí mismo sobre la naturaleza de las imágenes a través de un cine “fundado en la reeducación de la mirada”, como dice Víctor Erice.
Kiarostami ya se ha ido y nos deja una herencia inagotable, a la que habrá que volver una y otra vez. Abbás Kiarostamí fue un director de cine, guionista, productor y fotógrafo iraní, considerado uno de los más influyentes y controvertidos del Irán postrevolucionario y uno de los más consagrados directores de la comunidad cinematográfica internacional. Cineasta activo a partir de 1970, Kiarostami había participado en más de cuarenta películas, entre cortos y documentales. Alcanzó gran éxito de crítica para dirigir la trilogía de Koker (1987-1994), Primer plano (1990), El sabor de las cerezas (1997) - que fue galardonado con la Palma de Oro en el Festival de Cannes de ese año - y El viento nos llevará (1999). En sus últimos trabajos, Copia Certificada (2010) y Como alguien en el amor (2012), filmó por primera vez fuera de Irán: en Italia y Japón, respectivamente.
Texto en español
2253-7317
jamgz2018-05
Kiarostami, Abbas 1940-2016
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