El jardinero fiel, De Fernando Meirelles :
Carbonari, Patricia
El jardinero fiel, De Fernando Meirelles : la fidelidad al modelo - 2005 - p. 62-63
La mujer se alza la falda de colegiala, con mirada excitada y una sonrisa de ternura, para dejarnos ver su entrepierna, cubierta apenas de una pequeña pieza de ropa interior, traslúcida. Los espectadores la miramos fascinados, con la misma cara de su esposo en la pantalla, atónito porque -al representar frente a sus ojos la fantasía amorosa de la relación adolescente- su mujer, Edie, le está entregando simbólicamente un pasado juvenil que no vivieron juntos. Sólo más adelante, cuando estos dos personajes vuelvan a hacer el amor, entenderemos por completo la trascendencia del gesto del marido, Un hombre honesto, de bajo perfil, que disfruta de cuidar las pantallas de su jardín. Está casado con la bella Tessa (una militante e impetuosa Rachel Weisz), que pasa buena parte de su tiempo entre los habitantes de Kenia, conejillos de indias de las empresas multinacionales de fármacos. Allí, se sabe, la muerte es moneda corriente y el gobierno inglés, desde luego, no se muestra preocupado por ello. La joven y un íntimo amigo intentarán desnudar las ambiciones del establishment farmacéutico y sus aliados (entre quienes se cuentan los compañeros de Justin en el cuerpo diplomático). Pero este objetivo se verá truncado por el doble asesinato de Tessa y su amigo. El fiel jardinero cambia de hábitos y decide investigar a fondo este crimen, que el poder intenta disfrazar de pasional.por un sobrio y contenido ViggoMontensen, en laúltima películas que llega a nuestras pantallas del director canadiense David Cronenberg: Una historia violenta (A History of Violence, 2005).
El jardinero fiel (Película cinematográfica)--Crítica e interpretación
Cine--Colombia--Siglo XX--Revistas
Películas cinematográficas brasileñas--Crítica e interpretación
Publicaciones seriadas--Colombia--Siglo XX
El jardinero fiel, De Fernando Meirelles : la fidelidad al modelo - 2005 - p. 62-63
La mujer se alza la falda de colegiala, con mirada excitada y una sonrisa de ternura, para dejarnos ver su entrepierna, cubierta apenas de una pequeña pieza de ropa interior, traslúcida. Los espectadores la miramos fascinados, con la misma cara de su esposo en la pantalla, atónito porque -al representar frente a sus ojos la fantasía amorosa de la relación adolescente- su mujer, Edie, le está entregando simbólicamente un pasado juvenil que no vivieron juntos. Sólo más adelante, cuando estos dos personajes vuelvan a hacer el amor, entenderemos por completo la trascendencia del gesto del marido, Un hombre honesto, de bajo perfil, que disfruta de cuidar las pantallas de su jardín. Está casado con la bella Tessa (una militante e impetuosa Rachel Weisz), que pasa buena parte de su tiempo entre los habitantes de Kenia, conejillos de indias de las empresas multinacionales de fármacos. Allí, se sabe, la muerte es moneda corriente y el gobierno inglés, desde luego, no se muestra preocupado por ello. La joven y un íntimo amigo intentarán desnudar las ambiciones del establishment farmacéutico y sus aliados (entre quienes se cuentan los compañeros de Justin en el cuerpo diplomático). Pero este objetivo se verá truncado por el doble asesinato de Tessa y su amigo. El fiel jardinero cambia de hábitos y decide investigar a fondo este crimen, que el poder intenta disfrazar de pasional.por un sobrio y contenido ViggoMontensen, en laúltima películas que llega a nuestras pantallas del director canadiense David Cronenberg: Una historia violenta (A History of Violence, 2005).
El jardinero fiel (Película cinematográfica)--Crítica e interpretación
Cine--Colombia--Siglo XX--Revistas
Películas cinematográficas brasileñas--Crítica e interpretación
Publicaciones seriadas--Colombia--Siglo XX


