Buenos muchachos, de Martin Scorsese :
González, Juan Carlos
Buenos muchachos, de Martin Scorsese : receta práctica (pero no infalible) para ser un gánster - 2010 - p. 16-18
Bueno, realmente aún es un hombre mal herido en la cajuela de un automóvil, pero no lo será por mucho tiempo, pues Tommy (JoePesci) y Jimmy (Robert De Niro) van a rematarlo con arma blanca y balazos llenos de una mezcla de odio, asco y desdén. Así se inicia Buenos muchachos (GoodFellas, 1990) y sabemos entonces desde el principio a qué atenernos: la violencia del crimen organizado será el eje de este relato coral en los que una traición, un incumplimiento, una infidelidad o un error de cálculo en un negocio son un buen motivo para matar. El crimen está desprovisto de todo de glamour: acá no hay muertes coreografiadas, hay sólo la sequedad del impacto instantáneo de una bala contra una cabeza y la sangre que mana de ella. Se mata como se vive, con la necesidad imperiosa de despejar el camino de contendores que les impidan pasar de ragstoriches, como canta profético Tony Bennett en los créditos iniciales de la película.
Buenos muchachos, (Película cinematográfica)--Crítica e interpretación
Cine--Colombia--Siglo XX--Revistas
Películas cinematográficas estadounidenses--Crítica e interpretación
Publicaciones seriadas--Colombia--Siglo XX
Buenos muchachos, de Martin Scorsese : receta práctica (pero no infalible) para ser un gánster - 2010 - p. 16-18
Bueno, realmente aún es un hombre mal herido en la cajuela de un automóvil, pero no lo será por mucho tiempo, pues Tommy (JoePesci) y Jimmy (Robert De Niro) van a rematarlo con arma blanca y balazos llenos de una mezcla de odio, asco y desdén. Así se inicia Buenos muchachos (GoodFellas, 1990) y sabemos entonces desde el principio a qué atenernos: la violencia del crimen organizado será el eje de este relato coral en los que una traición, un incumplimiento, una infidelidad o un error de cálculo en un negocio son un buen motivo para matar. El crimen está desprovisto de todo de glamour: acá no hay muertes coreografiadas, hay sólo la sequedad del impacto instantáneo de una bala contra una cabeza y la sangre que mana de ella. Se mata como se vive, con la necesidad imperiosa de despejar el camino de contendores que les impidan pasar de ragstoriches, como canta profético Tony Bennett en los créditos iniciales de la película.
Buenos muchachos, (Película cinematográfica)--Crítica e interpretación
Cine--Colombia--Siglo XX--Revistas
Películas cinematográficas estadounidenses--Crítica e interpretación
Publicaciones seriadas--Colombia--Siglo XX


