El cine como propaganda política : 294 días sobre ruedas /
Medvedkin, Aleksandr Ivánovich
El cine como propaganda política : 294 días sobre ruedas / por Alexander Medvedkin ; presentación por Edgardo Cozarinsky ; traducción de Vera Makarova y Nora Coneo de Geraldo - tercera edición - México D.F.: Siglo Veintiuno Editores, 1979 - 110 páginas : fotografías ; 18 cm - Comunicación de masa .
Contenido: 294 días sobre ruedas -- Nuestro pan cotidiano -- El encuentro con el Ejército Rojo -- Inauguración del Dnieprostroy -- En primera plana -- Circunstancias de fuerza mayor -- Filmografía -- Primer año del trabajo del cine tren -- Gira de transporte -- Gira por el Krivi Rog -- Gira por los Coljones: Ucrania-Cines -- Gira a las maniobras del Ejercito Rojo -- Gira por el Dnieprostroy
Entre el 25 de enero de 1932 y el 15 de enero de 1933 transcurrieron los 294 días sobre ruedas a que se refiere el titulo original de estas memorias de Medvedkin. Sus anécdotas humorísticas y emotivas, sus viñetas de personajes pintorescos van trazando el retrato de un hombre generoso y humilde, a quien la evocación deja asombrado de que él y sus amigos hayan podido hacer historia mientras se divertían tanto trabajando, en una ignorancia feliz de que ese trabajo, aparentemente tan rico de futuro, habría de señalar el final de una época.
¿Qué era el cinetren? Físicamente, tres vagones: el primero incluía habitación y comedor para un equipo de treinta y dos personas; el segundo, una sala de proyección, un depósito de materiales y una instalación completa para producir films de animación; el tercero, un laboratorio equipado para revelar y copiar. Gracias al ferrocarril, este estudio podía autoabastecerse durante meses sin necesidad de tomar contacto con una sede central. “Fue el desarrollo lógico de los agit-trenes de la guerra civil, y los films que produjo estaban vinculados, aunque en un nivel superior, con los agitki de aquella época anterior”
El cinetren tenía por lema: “Hoy filmamos, mañana exhibimos”. Eran los principios del Plan Quinquenal: una incipiente industria siderúrgica debía desarrollarse en un país cuya necesidad más urgente era la electrificación. Lejos de Moscú, Medvedkin también estaba lejos del irresistible ascenso de la burocracia y la censura estética, que no era sino censura de un lenguaje y de una práctica. Cuando el grupo “Hulla”, después del primer cinetren, lo premia y financia su viaje siguiente, Medvedkin anota que “resultó muy oportuno porque las autoridades cinematográficas no aprobaban nuestro experimento, nos obstaculizaban cuanto podían y no habrían perdido la oportunidad de cerrarnos el paso por motivos de baja rentabilidad”. [De la presentación de Edgardo Cozarinsky] Alexander Ivanovitch Medvedkin nació el 8 de marzo de 1900. Jinete en el Primer Ejército de la Caballería Roja durante la guerra civil, entre combate y combate pone en escena obras teatrales satíricas y críticas. A los 27 años de edad, abandona el ejército regular por el Servicio Cinematográfico, donde trabaja como guionista y asistente de dirección. En 1932 dirige el cine-tren. Antes y después de la segunda guerra mundial, realiza documentales y films de montaje: ¡Al ladrón! (1930), Acerca del amor y El hoyo (1932), Confiamos en'nuestra victoria (1941), La liberación de la tierra (1946), A la gloria del trabajo (en colaboración con R. Grigoriev y M. Slavinskaia, 1949), Primera primavera (1954), Primavera atormentada (1956), Pensamientos sobre la felicidad (1958), Razón contra sinrazón (1960), La ley de la cobardía (1962), Amistad con infracción (1965), Esclerosis de la conciencia (1968), Carta a mis amigos chinos (1971). Sus dos largometrajes de ficción son La felicidad (1934) y La milagrosa (1936).
Texto en español
968230542X
jamgz2019-09
Cine ruso
Cine soviético
Películas cinematográficas rusas
Películas cinematográficas soviéticas
Cine político
Cine y política
Propaganda cinematográfica
791.430947 / M493c
El cine como propaganda política : 294 días sobre ruedas / por Alexander Medvedkin ; presentación por Edgardo Cozarinsky ; traducción de Vera Makarova y Nora Coneo de Geraldo - tercera edición - México D.F.: Siglo Veintiuno Editores, 1979 - 110 páginas : fotografías ; 18 cm - Comunicación de masa .
Contenido: 294 días sobre ruedas -- Nuestro pan cotidiano -- El encuentro con el Ejército Rojo -- Inauguración del Dnieprostroy -- En primera plana -- Circunstancias de fuerza mayor -- Filmografía -- Primer año del trabajo del cine tren -- Gira de transporte -- Gira por el Krivi Rog -- Gira por los Coljones: Ucrania-Cines -- Gira a las maniobras del Ejercito Rojo -- Gira por el Dnieprostroy
Entre el 25 de enero de 1932 y el 15 de enero de 1933 transcurrieron los 294 días sobre ruedas a que se refiere el titulo original de estas memorias de Medvedkin. Sus anécdotas humorísticas y emotivas, sus viñetas de personajes pintorescos van trazando el retrato de un hombre generoso y humilde, a quien la evocación deja asombrado de que él y sus amigos hayan podido hacer historia mientras se divertían tanto trabajando, en una ignorancia feliz de que ese trabajo, aparentemente tan rico de futuro, habría de señalar el final de una época.
¿Qué era el cinetren? Físicamente, tres vagones: el primero incluía habitación y comedor para un equipo de treinta y dos personas; el segundo, una sala de proyección, un depósito de materiales y una instalación completa para producir films de animación; el tercero, un laboratorio equipado para revelar y copiar. Gracias al ferrocarril, este estudio podía autoabastecerse durante meses sin necesidad de tomar contacto con una sede central. “Fue el desarrollo lógico de los agit-trenes de la guerra civil, y los films que produjo estaban vinculados, aunque en un nivel superior, con los agitki de aquella época anterior”
El cinetren tenía por lema: “Hoy filmamos, mañana exhibimos”. Eran los principios del Plan Quinquenal: una incipiente industria siderúrgica debía desarrollarse en un país cuya necesidad más urgente era la electrificación. Lejos de Moscú, Medvedkin también estaba lejos del irresistible ascenso de la burocracia y la censura estética, que no era sino censura de un lenguaje y de una práctica. Cuando el grupo “Hulla”, después del primer cinetren, lo premia y financia su viaje siguiente, Medvedkin anota que “resultó muy oportuno porque las autoridades cinematográficas no aprobaban nuestro experimento, nos obstaculizaban cuanto podían y no habrían perdido la oportunidad de cerrarnos el paso por motivos de baja rentabilidad”. [De la presentación de Edgardo Cozarinsky] Alexander Ivanovitch Medvedkin nació el 8 de marzo de 1900. Jinete en el Primer Ejército de la Caballería Roja durante la guerra civil, entre combate y combate pone en escena obras teatrales satíricas y críticas. A los 27 años de edad, abandona el ejército regular por el Servicio Cinematográfico, donde trabaja como guionista y asistente de dirección. En 1932 dirige el cine-tren. Antes y después de la segunda guerra mundial, realiza documentales y films de montaje: ¡Al ladrón! (1930), Acerca del amor y El hoyo (1932), Confiamos en'nuestra victoria (1941), La liberación de la tierra (1946), A la gloria del trabajo (en colaboración con R. Grigoriev y M. Slavinskaia, 1949), Primera primavera (1954), Primavera atormentada (1956), Pensamientos sobre la felicidad (1958), Razón contra sinrazón (1960), La ley de la cobardía (1962), Amistad con infracción (1965), Esclerosis de la conciencia (1968), Carta a mis amigos chinos (1971). Sus dos largometrajes de ficción son La felicidad (1934) y La milagrosa (1936).
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