Identidad árabe y revoluciones televisadas: El poder de los espectadores / Azza El-Hassan
Tipo de material:
ArtículoIdioma: Español Detalles de publicación: Madrid : Caiman Ediciones, 2011Descripción: páginas 12-13ISSN: - 1887-7494
- jamgz2017-07
- Cine -- Revistas -- España
- Cine -- Revistas -- Madrid
- Publicaciones Seriadas -- España
- Publicaciones Seriadas -- Madrid
- Critica cinematográfica -- Revista -- España
- Critica cinematográfica -- Revista -- Madrid
- Critica cinematográfica -- Publicaciones Seriadas -- España
- Critica cinematográfica -- Publicaciones Seriadas -- Madrid
- Cine árabe -- Películas cinematográficas -- Crítica e interpretación
- Cineastas arabes -- Películas cinematográficas -- Crítica e interpretación
- Cine árabe y revolución -- Películas cinematográficas -- Crítica e interpretación
- Cine político -- Películas cinematográficas -- Crítica e interpretación
- Cine y política -- Películas cinematográficas -- Crítica e interpretación
- Cahiers du cinema: España No. 44
Contenidos:
En: Cahiers du cinema: España No. 44 (abril, 2011)Resumen: En 1993, en un pueblo del Alto Egipto, un caso de histeria colectiva se desató entre jóvenes colegialas. Las niñas exhibían síntomas de llanto incontrolado y desvanecimientos. La televisión egipcia hablaba del efecto de los exámenes en los estudiantes y el caso fue retransmitido en todo el país. Poco después, varias mujeres en distintas partes de Egipto mostraron síntomas parecidos. Era un caso clásico de histeria colectiva masiva. Estas mujeres, sencillamente, se identificaron con las jóvenes, aunque las afectadas no estaban en contacto directo con las niñas. Contrajeron la enfermedad simplemente viendo la televisión.¿Podría ser, acaso, que el efecto dominó de las revoluciones que se extienden por el mundo árabe fuera tan solo un caso de identificación y simpatía entre espectadores habituales de televisión? Después de todo, las revueltas tunecinas comenzaron cuando Bouazizi, un vendedor callejero, creó un espectáculo consciente al prenderse fuego ante un ministerio. Su acto fue retransmitido por televisión, el pueblo tunecino empatizó con él y tomó las calles. Y entonces, la revolución de Túnez fue ampliamente cubierta por la televisión por satélite y mantuvo a los espectadores árabes hipnotizados frente a la pantalla. Cuando el alzamiento egipcio siguió al tunecino, los manifestantes en la Plaza Tahrir sostenían pancartas en las que se leía “Gracias, Túnez”. En otros países, como Jordania y Yemen, los manifestantes llevaban pancartas que decían “Gracias, Túnez y Egipto”. Los manifestantes agradecían a tunecinos y egipcios que les ofrecieran una experiencia delegada que les llegaba a través de la televisión. Pero, ¿por qué los espectadores árabes de esas revoluciones concretas de pronto se vuelven espectadores activos? Después de todo, no es la primera vez que una revolución es televisada. ¿Qué es lo que ha cambiado ahora?
GRAN ANGULAR: Imágenes en la revolución
No hay ítems correspondientes a este registro
Contiene datos biográficos y filmográficos del autor
Texto en español


